En el verano de 2012, tras cuatro años de sequía creativa y después de leer la peripecia de Martin Guerre, el archifamoso impostor del siglo XVI, Juan Manuel de Prada escribió la que considera la más querida de todas sus novelas.
Me hallará la muerte es una ambiciosa intriga bizantina, rica en peripecias y personajes, una historia de identidades robadas, con estaciones en la literatura picaresca, el relato de hazañas (o penalidades) bélicas y la novela casi azul de tan negra que, además rinde un homenaje al portentoso cine español de los años cincuenta.
Madrid, 1942. Antonio y Carmen, dos jóvenes maleantes, se compinchan para desplumar a ricachones en los alrededores del parque del Retiro. Pero la adversidad y el infortunio obligarán a Antonio a huir de la justicia. Se alista en la División Azul, para poner tierra de por medio; y en Rusia conocerá penalidades sin cuento, en compañía del idealista Gabriel, otro divisionario con el que guarda un asombroso parecido físico, aunque en todo lo demás sea más bien su antípoda. Muchos años después, en 1954, tras sobrevivir a todo tipo de vicisitudes, Antonio regresa a España, transformado ya en otra persona, a bordo del buque Semíramis.
Empieza entonces, en un Madrid turbio y peligroso, una aventura de signo bien distinto, en la que Antonio vivirá una vida de potentado, muy diferente de la que dejó atrás doce años antes. Pero esta vida nueva lo obligará a la improvisación, el fingimiento y la vigilancia permanente, para mantener a buen recaudo las sombras del pasado; y en su empeño por mantenerlas, tendrá que adentrarse, siempre acechado por la muerte, en una madeja de intrigas cada vez más embrolladas y peregrinas. ¿Podrá Antonio alcanzar, entre la tupida maraña de males que ha desencadenado, el bien que anhela?
| Autor | |
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| Fecha | |
| Páginas | 512 |
| Formato | Tapa dura con sobrecubierta |








