Rescatado en un lugar remoto del Ártico, el doctor
Victor Frankenstein nos relata su tragedia: cuando era
estudiante de Filosofía en Ginebra se obsesionó por
lograr descifrar la fórmula para dar vida a la materia
inanimada. Mientras hacía progresos, se dedicó a
reunir partes de cuerpos humanos para construir una
criatura de apariencia humana, a la que consiguió
dar vida mediante una descarga eléctrica. Pero esta
criatura, dotada de una altura y una fuerza física
descomunales, tenía un aspecto tan espantoso que
inspiraba terror a todos los que la veían. El sentimiento
de repulsión que despertaba y la soledad a la que se
vio condenada provocaron que se rebelara contra su
creador.
Considerada el estandarte del romanticismo y del
terror gótico, Frankenstein nos recuerda que el
hombre, egoísta por naturaleza, no suele tener el más
mínimo sentido de la compasión. Aunque la criatura
se acerque a los demás con el corazón en la mano,
creyendo que se rigen por los principios de la religión
y la piedad, los humanos la rehúyen una y otra vez
porque solo son capaces de verla como un monstruo.
| Autor | |
|---|---|
| Editorial | |
| Fecha | |
| Páginas | 256 |
| Formato | Tapa dura |








