Conjunto de recomendaciones dirigidas en un principio a la educación de su hijo, la «Ética a Nicómaco» de Aristóteles (384-322 a.C.) plantea y trata esencialmente la cuestión de cómo debe el ser humano ordenar su conducta para alcanzar la felicidad. Según Aristóteles, además de las virtudes o facultades intelectuales específicas del hombre, existe una capacidad complementaria o virtud moral basada en tres pilares -la naturaleza («phycis»), la costumbre («ethos») y la razón («lógos»)- que debe ser, en definitiva, su pauta de conducta.
Traducción e introducción José Luis Calvo Martínez








