Con «El abanico de Lady Windermere» obtuvo Wilde su primer éxito teatral público y la crítica reconoció el ingenio de sus diálogos. Con «La importancia de llamarse Ernest» pondría fin a la trivialidad de sus dramas, consiguiendo divertir al público aristocrático y comunicando al espectador su credo individualista.
| Autor | |
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| Editorial | |
| Fecha | |
| Páginas | 312 |
| Formato | Tapa blanda |








