Basta un año de meditación perseverante, o incluso medio, para percatarse de que se puede vivir de otra forma. La meditación agrieta la estructura de nuestra personalidad hasta que, de tanto meditar, la grieta se ensancha y la vieja personalidad se rompe
| Autor | |
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| Editorial | |
| Fecha | |
| Páginas | 112 |
| Formato | Tapa dura |








